El Koala

El Koala

El Koala
El koala es un mamífero marsupial, es decir, que tienen un corto desarrollo en el útero materno, para luego completar gran parte de su crecimiento agarrados a las glándulas mamarias del interior de la bolsa marsupial. Tal y como hacen los canguros, que tal vez sea el marsupial más conocido. También se le conoce como el perezoso australiano debido a la lentitud de sus movimientos, sobre todo cuando su alimentación no es muy abundante, ya que ralentiza sus movimientos para economizar energía. Su nombre científico es Phascolarctos cinereus.
Los koalas alcanzan la madurez sexual a los dos años, pero no suelen empezar a aparearse hasta alcanzar los tres o cuatro años. Las hembras maduran antes que los machos, ya que los machos dominantes mantienen alejados a los más jóvenes. Durante la época de celo, que suele ser entre los meses de septiembre y marzo, los machos dejan a un lado su habitual calma y tranquilidad para pasar a ser muy agresivos, siendo capaces de infligir heridas con sus afiladas garras a otros machos que se acerquen a sus hembras. El macho dominante se aparea con todas las hembras que tenga a su alcance, mientras que las hembras pueden hacerlo con el mismo macho en múltiples ocasiones. La gestación dura 35 días, y la cría al nacer pasa directamente a la bolsa marsupial. En ese momento la cría apenas alcanza el gramo de peso y los dos centímetros de longitud, pero enseguida comenzará a alimentarse de la leche de la madre dentro de la bolsa. Cuando alcanza las 22 semanas de vida suele abrir los ojos y ya es capaz de asomar la cabeza fuera de la bolsa marsupial. A partir de ese momento, la madre comienza a producir una especie de papilla, que la cría comenzará a tomar además de la leche, y las irá preparando para que su estómago se adapte al cambio de la leche por las hojas de los árboles. Al año edad, la cría comienza a alimentarse de hojas, y es a partir de ese momento cuando más rápido es su crecimiento. Crece hasta tal punto que ya no cabe en la bolsa y la madre la suele cargar a la espalda. Ya la cría es capaz de valerse por sí sola y la madre estaría lista para un nuevo embarazo, pero suele estar con su cría hasta el año y medio aproximadamente. Pero si la madre no vuelve a quedar preñada, su descendencia podría seguir a su lado hasta los tres años de vida.
Un koala adulto puede alcanzar los 76 centímetros de longitud. Su cuerpo es robusto y está cubierto de un suave pelo de color marrón grisáceo. Su cabeza es grande, redonda y presenta unas orejas grandes, redondas y peludas. Su dentadura tiene unos afilados incisivos que le sirven para cortar las hojas de las que se alimenta. Las extremidades posteriores son cortas, con pies grandes dotados de cinco dedos. Las extremidades anteriores tiene cinco dedos, dos de ellos opuestos a los otros tres, cada dedo posee una garra fuerte y grande. Las patas traseras no tienen garras en el dedo mayor, y el segundo y tercer dedo están fusionados para formar un garfio con el que pueden extirparse las garrapatas, de las que sufren a menudo. La principal diferencia entre las hembras y los machos, es que las hembras tienen la bolsa marsupial y los machos no. Además, los machos presentan una glándula en el pecho que desprende olor y que las hembras no tienen. Los koalas cuentan con una amplia variedad de sonidos, que les permiten comunicarse a grandes distancias. Tanto las hembras como los machos gritan cuando tienen miedo. Emiten un sonido fuerte, como el de un bebé cuando llora, que se produce en situaciones de estrés y normalmente suele ir acompañado de temblores. Los machos producen una especie de ronquido para manifestar tanto su presencia como para demostrar su posición social. Las hembras no aúllan tanto como los machos. Sin embargo, sus gritos sirven tanto como aviso de agresión o como parte de su comportamiento sexual. Pueden ser poco amenazadoras cuando intercambian unos suaves chillidos con sus crías; pero también, agresivas cuando gruñen expresando su enfado o su malestar.
En estado salvaje, la esperanza de vida suele ser de unos 15 años para las hembras y tan solo unos 10 para los machos, pero hay datos de hembras que en cautividad han alcanzado los 19 años. Los koalas tienen un sistema inmunitario muy débil. Las enfermedades respiratorias, digestivas y urogenitales son muy típicas en ellos. Así como la deshidratación, las úlceras de estómago e incluso el cáncer. También pueden padecer atrofias musculares e infecciones de clamidia, sobre todo en la época de apareamiento. Las garrapatas son un mal menor, pero éstas se les pegan con mucha facilidad. A medida que envejecen, los dientes van teniendo un desgaste, y se han dado casos en los koalas más viejos, que han llegado hasta morir de hambre por no poder masticar las hojas.
Los koalas viven en los árboles, especialmente eucaliptos, y realizan la mayoría de sus actividades por la noche. Siendo capaces de dormir hasta 20 horas al día, no se sienten cómodos en el suele y siempre prefieren los árboles. Sus depredadores naturales son las lechuzas, las águilas, las serpientes, los varanos y los dingos. Mientras que los incendios y las épocas de sequía también pueden ser muy peligrosas para ellos.
Solamente se pueden encontrar a los koalas en su hábitat natural en el Este de Australia, y en menor medida en el Sur de dicho continente.
Ahora mismo la especie no presenta el menor riesgo de extinción.

Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden: Diprotodontia
Familia: Phascolarctidae
Género: Phascolarctos
Especie: Phascolarctos cinereus

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