El Guepardo

El Guepardo


El Guepardo

El guepardo es un mamífero carnívoro que pertenece a la suborden Feliformia, a la familia Felidae, subfamilia Felinae, género Acinonyx y su especie es Acinonyx jubatus. Es el animal terrestre más rápido que existe, pudiendo alcanzar una velocidad punta entre 95 y 115 km/h, durante cortos espacios de tiempo. En una carrera a esta velocidad no suele recorrer más de 400 ó 500 metros, pero es capaz de acelerar de 0 a 95 km/h en tan solo 3 segundos. Su longitud oscila entre 1,1 y 1,5 metros, mientras que la de su cola suele estar entre los 55 y los 80 centímetros. Los machos son algo mayores que las hembras. Su altura va desde los 74 hasta los 90 centímetros y su peso oscila entre 35 y 60 kilos. De entre todos los felinos, es el que tiene el corazón mayor con respecto a su tamaño, lo que le permite bombear sangre con más fuerza que al resto. Sus pulmones y fosas nasales también son mayores que la de otros felinos, lo que les hace absorber mejor el oxígeno. Además, su larga cola le da estabilidad en las persecuciones. Otra diferencia notable con respecto a otros felinos es que sus garras no son retráctiles, lo que les ayuda a ser más eficaces a altas velocidades. El guepardo no puede rugir, sino que emite un sonido agudo muy parecido al de algunas aves para hacer posible el encuentro con otros guepardos o con las crías en el caso de una hembra tras la caza. 

La madurez sexual la alcanzan cuando están próximos a los dos años, entre los 20 y los 23 meses de vida. Su gestación dura entre 90 y 95 días, y suelen parir camadas de entre 2 y cinco crías. Las crías suelen pesar unos 300 gramos al nacer. Los cachorros no serán capaces de seguir a la madre hasta las cuatro semanas de edad. Los otros animales, el frío y el hambre hacen estragos entre ellos antes de cumplir los tres meses. Solo tres de cada diez sobrevivirán a este periodo. La madre trasladará a los pequeños de lugar, poniéndolos a salvo de otros depredadores como leones, leopardos, hienas y otros felinos. La hembra se ocupa de los cachorros sin la ayuda del macho. Para enseñarles a cazar suele capturar vivas algunas crías de gacela que luego les ofrece para despertar su instinto de cazadores. A los diez meses, los pequeños ya pueden cazar algunas piezas pequeñas. Al cumplir un año y medio, la camada pierde todo contacto con la madre, pero siguen juntos hasta el primer celo. Entonces las hembras se separan e inician su solitaria vida. Los machos, en cambio, permanecerán juntos para cazar en grupo de manera más efectiva y defender mejor su territorio.

El guepardo suele cazar en las horas centrales del día, justo cuando los otros depredadores duermen; puesto que de no ser así, puede que tanto las hienas, como el leopardo o incluso el león, les roben las piezas de caza. Su estructura física adaptada a la velocidad limita su capacidad de lucha y defensa, ya que su cuerpo es esbelto y fino a expensas de una musculatura potente y la fuerza en sus zarpas lo limitan al momento de enfrentarse con un oponente con dotes más defensivas. Así, es probable que el guepardo sufra una fatal derrota. Por este motivo se retira antes de que suceda y de este modo evita ser dañado. El guepardo tiene una vista muy desarrollada, observa a sus víctimas desde lejos, es paciente y tranquilo, sabe escoger su presa y esperar el momento adecuado. Así no malgasta sus energías, como por ejemplo hace el león cuando está hambriento.  El guepardo, en cambio, espera. Y cuando finalmente empieza a correr, acierta en la mayoría de las ocasiones. Suele cazar impalas y gacelas, aunque también atrapa crías de otros mamíferos, especialmente de ñu y cebra. Escoge la táctica de caza en función del terreno y la situación. Si el terreno le permite acercarse sigilosamente, pondrá en práctica toda su habilidad para atacar desde lo más cerca posible, y aprovechar luego la desbandada para lanzarse sobre la víctima más cercana ignorando al resto. Cuando el terreno es demasiado regular, estudiará la situación desde lejos esperando que algún adulto se retrase o buscando un ejemplar más vulnerable que el resto. Si no tiene más remedio, también puede comenzar la carrera desde lejos, manteniendo una carrera de fondo que separe del grupo a alguna hembra en gestación o a alguna cría a la que atacará enseguida.

La distribución natural del guepardo comprende gran parte de África y Oriente Medio. La última estimación es de unos 10.400 guepardos salvajes que quedan en el mundo. Los informes indican que existen en los siguientes países:
   -En África: Argelia, Angola, Benín, Burkina Faso, Botswana, Camerún, República Centroafricana, República Democrática del Congo, Egipto, Etiopía, Gambia, Kenia, Libia, Malawi, Malí, Mauritania, Mozambique, Níger, Senegal, Somalia, Sudáfrica, Sudán, Tanzania, Túnez, Uganda, Sáhara Occidental, Zambia, Zimbabwe, y la mayor población se encuentra en Namibia. 

         -En Asia: Irán y, posiblemente, Pakistán.

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